Hay que llamar al Semefo


La noche corría como siempre acostumbre y yo estaba decidiendo si poner o no una alberca como lo sugirió Diabloadentro. Había llovido toda la tarde y pensaba que en el jardín ya se habría llenado la alberca. Pero en eso pasó por el área Goya y me dice, después de pensar en cómo articular: ¿No hay Semefo?
Supongo que como son compañeros de casa lo necesitaba para algo, aunque no sé para qué podríamos necesitar tan urgentemente a un ciego, pues ni siquiera nos puede acompañar a ver la tele. El punto es que no estaba, así que voltée hacia ella con la misma pregunta, pero corrigiendo: ¿No está Semefo en la casa?
Goya dijo que no mientras se rascaba la pierna, misma que mostraba una ronchita de piquete de mosquito. El problema principal es que, por Ramadán y por la ausencia de carne halal, no podemos decir con certeza que se detuvo en un restaurante o similar a esperar que se fuera la lluvia, así que marqué al celular que le teníamos asignado y no contestó. Volví a marcar.
Mientras el tono se daba, voy a complacer a los lectores con que estaba yo viendo el atuendo de Goya. Pero no era nada fuera de lo inusual, sólo un shortcillo blanco y una playera roja arriba, supongo que por su preocupación entre los mosquitos y la ausencia de Semefo no tuvo tiempo ahora para ponerse sexy. Pero Semefo no contestó.
Entonces, cuando iba a llamar a Miriam para ayudarme a buscarlo por el área, un auto de esos amarillos con azul apareció en la calle y pitó con el claxon. Corrí por si era Semefo, pero nomás era una señora idiota que se había equivocado de casa.
Abrir la puerta me ayudó a ver que en la esquina estaba el Semefo sostenido a la pared mientras avanzaba a paso seguro. Quizá se le hizo nomás un poco más tarde, pero tardó todavía mucho más en entrar en la casa aunque le dejé la puerta abierta. Como si se estuviera echando pedos y esperara que el olor se fuera antes de entrar.
Como pudo, contó que sus sensores de desnivel no le avisaron sobre el borde de las banquetas y que se dio algunos tropezones y mojadas, por lo que tuvo que esperar otra vez a que la lluvia se detuviera y los aparatos se secaran. Se quitó lo mojado aunque no se bañó y puso al lado de la puerta un bastoncillo de esos que se ven usados aquí también por ciegos, supongo que es para prevenir el día siguiente. Quizá deba tener más precauciones con la construcción de la alberca, no se vaya a ahogar.

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